miércoles, 13 de mayo de 2009

La despedida...al final, te la di

Hola guapo!!!!

Sólo es una sorpresita (si es que lo es) en forma de carta, espero que te guste, al menos , que te haga gracia. No me apetecía mucho llamarte y sin embargo, estando aquí sentada, me acordé de ti y me animé a escribirte, nunca nos habíamos comunicado de esta manera…por qué no hacerlo ahora? Sobre todo en este momento en el que tú estás ocupado con tus cosas, y yo perezosa.
Empecemos pues, con la historia…. ésa, que empezó sin querer y acabó de igual manera, te parece? Fue una historia preciosa, llena de muchos matices que la hicieron precisamente así, bonita y especial.
Recuerdo aquellas primeras conversaciones, plagadas de mil cosas personales que compartir, cómplices y alegres, aquellos ratos robados mientras ella estaba en sus actividades, momentos de escapada en los que acudías con prisa, estuvieras donde estuvieras, aprovechando la oportunidad…fue el principio de una amistad, limpia, sana, juguetona, un momento de descubrimiento mutuo, que, aunque después se convirtió en algo natural, como si toda la vida hubiese estado ahí, para mi fué toda una novedad. No te imaginaba así, tenía un concepto diferente sobre ti y sobre todo, muchos prejuicios por mi parte por ser quien eras, por haber sido y ser, para siempre, un pilar fundamental en la vida de otra persona.
De aquellas conversaciones, ratos e historias compartidas, empezaron a surgir otras, diferentes, sobre todo por tu parte, al menos de forma consciente en ti, porque por la mía, estaban presentes pero aún sin saberlo…Fue todo tan pausado y tan bonito….vuelven a mi memoria un montón de detalles…aquellos besos de despedida, los mismos de siempre, pero que me hacían ponerme nerviosa, jajaja, las ganas de verte que cada día aumentaban, la prueba del vestido, las comidas, cenas, cafés, paseos, en fin…lo recuerdas? El día en que me diste aquel primer beso, mi susto, tu llamada, el poner excusas para no despedirme de ti antes del viaje, quizás asi me olvidaba…fueron tantas cosas, Moncho….ni el viaje ni mi rechazo ante la idea sirvieron para nada, y entonces, todo siguió. Continuó el curso natural que tienen las cosas cuando hay lo que tiene que haber. Disfrutamos tanto de cada momento, de cada beso, cada caricia….
Te fuiste después. De aquello prefiero no hablar, no te culpo, ni quiero hacerte sentir mal por algo que tú decidiste. Por eso prefiero pegar un salto en el tiempo y seguir en el momento en que volviste. Otra vez los recuerdos, las miradas después de tiempo sin vernos y la certeza de que pasara lo que pasara en ese periodo, seguías, seguíamos ahí. Porque sinceramente creo, de corazón, que eso no cambió ni cambiará. Ambos sabemos, que independientemente de lo que pase en nuestras vidas ese lazo permanecerá, esas miradas otra vez, ese deseo, ese cariño, ese todo.
Pero a partir de ese día, unos días después, la que se equivocó, por decirlo de alguna manera fui yo. No me arrepiento en absoluto de nada, ni tengo ningún tipo de sentimiento de culpa, he aprendido a liberarme de ellos, y con ello, liberar a los demás, pero si me equivoqué. Me equivoqué al seguirte en la idea de esa amistad que tú te encargabas de recalcar cada vez que nos veíamos, una amistad, que efectivamente había, pero que ya se había transformado en algo más. Tu eres libre de asumirla a tu antojo, de negar un ciento de cosas que hay entre los dos, o incluso, y pese a no verlo yo asi, de desear una amistad sin más, sin sentimientos de por medio. Pero mi realidad ya era otra y me la negué , a mi misma ,y a ti al no decírtelo. No puedo ni podré reprocharte jamás el que no hayas sido sincero conmigo, porque siempre lo has sido. Pero yo no lo fui contigo. Intenté convencerme de que quería lo mismo que tú cuando no era asi. Intenté negarme el que te quería, pero no como a cualquier amigo, y no era asi. Jugué a ser amigos con derecho a roce, pensando que podía, pero lo cierto es que ese juego es para quien no está enamorado de la persona que tiene en frente. No quería que pasara, te lo juro, lo del mes y medio no era de broma, y además, qué coño, tú no eres ni eras mi tipo, en ningún sentido, pero… Qué le voy a hacer?
Puedo creer que tú te niegas sentir un montón de sentimientos que sabes tan bien como yo que están ahí, pero ….al fin y al cabo, son mis creencias, de nada me sirven si tu no lo crees, si tu no compartes los mismos sentimientos que yo, o en su defecto, si aunque lo creas, aunque lo sientas, no quieres vivirlo conmigo. Y nada de eso me llevará a ti. Vuelvo a repetirlo: es tu decisión. La asumo y la respeto. Igual que fue la mia engañarme, igual que es la mia despedirme de ti, al menos por carta. Sigo siendo la misma, la de las miradas cómplices, la que se muere por besarte, acariciarte, ver documentales de la caza de la sardina, charlar de luces de colores mientras estamos en la cama, la que se queda embelesada escuchándote hablar de otras dimensiones, a la que miras con deseo y con la que te quedas dormido acoplado, totalmente a mi, en cuerpo y alma, a la que te gusta volver, para tomar tierra, cuando no puedes más, a la que despediste en Bournemouth con pena en el tren, porque fue asi, porque nos conocemos, porque sabemos lo que sentimos, porque nos hemos delatado sin querer, muchas veces, y queriendo, otras, con palabras, con gestos, con caricias…en fin, sigo siendo yo, tenlo claro siempre.
Pero como te dije al principio, esta es una historia que empezó sin querer…y acabó sin quererlo también, al menos por mi parte. Has tomado la decisión de echarme de tu lado otra vez, y créeme, entiendo los motivos porque yo soy la que no tengo cabida en la vida que llevas en este momento. Es tu vida, son tus dudas, tus problemas sin resolver, y yo tengo la mía, sin dudas, y con problemas que aunque no están resueltos, se resolverán poco a poco, porque siempre he estado segura de lo que quiero , y también, de lo que no quiero. Te quería en mi vida, te sigo queriendo en ella, pero no a cualquier precio, y el precio lo pongo yo, que es tenerte plenamente, en sentimientos, en presencia, incluso aunque no estés, como ahora, porque no hace falta tenerte al lado cada día para saber que te tengo, pero si una señal de vez en cuando, un saber que yo también estoy ahí, contigo.
Sé curarme perfectamente las heridas, y te repito, el daño no ha sido por ti, me lo he hecho yo, asi que no hace falta que me protejas, estoy bien, de verdad, porque al menos ahora soy yo otra vez, sabiendo lo que asumo y quiero. Con lo cual, sabes que me tienes, como amiga, para siempre, eso jamás cambiará. Espero que algún día te decidas a responderme, (admito las cartas también, aunque sé que no son tu fuerte, jajaja), que me llames, que recurras a mi cada vez que te sientas mal, perdido, o con ganas de que alguien te escuche, porque, repito, sigo siendo yo.
Y sobretodo espero, que guardes esta carta como un tesoro, porque a pesar de no ser Shakespeare, está escrita con y desde el corazón, y es un bonito recuerdo para los dos de este año compartido.

Te quiero mucho, y te echo de menos.

martes, 28 de abril de 2009

La eterna indecisa


Llevo tantos días escribiendo mensajes que no te envío para leerlos y releerlos encontrando alguno que me ayude a decidir si te lo envío definitivamente o no......barajando posibilidades: en éste, le demuestro lo que siento(qué sentido tiene si está desparecido)...en éste le doy una última opción ( a ver si asi reacciona y asume de una vez sus sentimientos)....aquél es demasiado cursi ( y tú no lo eres)....el otro demasido complicado ( y tú, querido amigo, y sin ánimo de ofender a nadie y menos a ti, eres hombre, tu mente asimila mensajes simples)....merecerá la pena y arriesgo ( qué más tengo que perder!).....o renuncio definitivamente y le dejo al destino y más bien a ti la opción de llamarme o no.....

Por las noches trato de imaginarme todas las posibles situaciones....aquellas en las que apareces y me dices todo lo que quiero oir (te quiero, me he dado cuenta, asumo, no quiero perderte...), y aquellas en las que visualizo todas las que probablemente sean las más realistas y duras para mi ( no puedo, no sé, prefiero no hacerte más daño, mi vida es muy complicada...). Y lo peor de todo es que me encuentro completamente atrapada en este sin vivir, en esta eterna duda que me desgasta día a día.

lunes, 27 de abril de 2009

miércoles, 22 de abril de 2009

No recuerdo dónde lo leí...es precioso y cierto

En una relación hay dos tipos de silencio:
El silencio de la comunión, que representa la esencia de la unión, donde los dos miembros se convierten en uno.
Un silencio que trasciende a las palabras.........
El segundo, es el silencio de las palabras no dichas, el silencio donde cada parte habita en una isla propia, solitaria.
Un silencio dónde ni las aspiraciones íntimas, ni los suaves movimientos del alma son compartidos.

Aqui estoy de nuevo, dudando a cada instante qué hacer con mi vida con respecto a ti...debatiéndome entre seguir queriéndote con la esperanza de volver a ese estado de felicidad que tuvimos en un momento, o intentar quererte cada día un poco menos, luchando por despejar mi cabeza de tus recuerdos y postergando el hecho de tomar una decisión de punto y final. Menudo lío, no? Supongo que no tengo la exclusividad de semejante cacao mental, doy por hecho (eso espero y en eso confío) que todos nosotros nos hemos visto en una decisión asi en algún momento de nuestras vidas...además, me consuela saberme merecedora de tal embrollo, porque lo justifico diciéndome que al menos amo y he amado de verdad, sino, no tendría dudas al respecto. El problema no es ése. La cuestión, al menos para mi, y al menos cuando consigo ser medianamente racional, es saber distinguir entre lo que he amado, o incluso amo, y esa dependencia, ese aferramiento a los momentos de felicidad vividos....porque si ahora no los tengo....qué es sino lo que me hace dudar tanto en mi decisión? Sé, que a pesar de lo vivido, a pesar de que fué una realidad, consciente y hermosa por ambas partes, ya no está a día de hoy. Sé, que ahora, en vez de mil instantes a cada cual más bonito y pleno, frente a uno o dos desagradables (que también los hubo en su momento), me enfrento a mil desagradables y los bonitos se distancian cada vez más. A pesar de todo ello, sigo sin dudar de nuestros sentimientos, ni me los he inventado, ni los he engrandecido.....pero......hasta cuándo voy a seguir asi?

¿Cual es y dónde está el límite en mi?

domingo, 19 de abril de 2009

Luis Cernuda.....

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
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sábado, 18 de abril de 2009


Hola......hacía tiempo ya que no veía estas fotos, igual que hace tiempo que no te veo a ti....Es increible, pero al verlas otra vez, han venido a mi un montón de sensaciones....de olores, de sabores, miles de recuerdos que aquellos días, sólo cuatro días, dejaron en mi. Me vienen a la memoria tantas cosas, la cara que pusiste al verme alli tras tiempo sin estar juntos, de verme en tu "terreno", de vernos en "su" casa, y de no saber cómo actuar en esa situación, mi incomodidad, el dudar si darte un beso o no, las risas, el sofá,los códigos secretos, el amor...Esos días fueron especiales..volvimos a ser tu y yo, volvió la magia a nosotros y fuí muy feliz.

Te echo mucho de menos

jueves, 16 de abril de 2009



Tras mucho pensar enfrente de la pantalla cómo podía titular mi blog, se me ocurrió hacerle un pequeño homenaje a mi más nuevo y preciado bien...mi tatuaje! Si, es pequeñito....y sí, no es espectacular....pero es y será siempre el primero, con toda la carga emocional, miedo y cositas ocultas (sentimientos) que conlleva....Me lo hice hace un par de meses, en Inglaterra, después de años con la idea en la cabeza, pero sobretodo fué concebido y llevado a la práctica en un momento de mi vida especial, dando un paso importante para mi a nivel personal, por eso le tengo tanto cariño y le rindo este honor.
No sé escribir, para nada, y ni siquiera sé si podré ser constante en esta aventura, pero prometo, me prometo, dejar aqui lo mejor de mi, mis recuerdos, mis vivencias y sobre todo esa "otra yo" que se queda en el camino, después de este viaje ya emprendido de cambio y superación personal.