Aqui estoy de nuevo, dudando a cada instante qué hacer con mi vida con respecto a ti...debatiéndome entre seguir queriéndote con la esperanza de volver a ese estado de felicidad que tuvimos en un momento, o intentar quererte cada día un poco menos, luchando por despejar mi cabeza de tus recuerdos y postergando el hecho de tomar una decisión de punto y final. Menudo lío, no? Supongo que no tengo la exclusividad de semejante cacao mental, doy por hecho (eso espero y en eso confío) que todos nosotros nos hemos visto en una decisión asi en algún momento de nuestras vidas...además, me consuela saberme merecedora de tal embrollo, porque lo justifico diciéndome que al menos amo y he amado de verdad, sino, no tendría dudas al respecto. El problema no es ése. La cuestión, al menos para mi, y al menos cuando consigo ser medianamente racional, es saber distinguir entre lo que he amado, o incluso amo, y esa dependencia, ese aferramiento a los momentos de felicidad vividos....porque si ahora no los tengo....qué es sino lo que me hace dudar tanto en mi decisión? Sé, que a pesar de lo vivido, a pesar de que fué una realidad, consciente y hermosa por ambas partes, ya no está a día de hoy. Sé, que ahora, en vez de mil instantes a cada cual más bonito y pleno, frente a uno o dos desagradables (que también los hubo en su momento), me enfrento a mil desagradables y los bonitos se distancian cada vez más. A pesar de todo ello, sigo sin dudar de nuestros sentimientos, ni me los he inventado, ni los he engrandecido.....pero......hasta cuándo voy a seguir asi?
¿Cual es y dónde está el límite en mi?
No hay comentarios:
Publicar un comentario